lunes, 29 de noviembre de 2010

Sorpresas

Todo parecerá un accidente. Mi compañera se hará pasar por una trabajadora del lugar, mi labor solo es recoger las pruebas antes que llegue la policía. Me apoyo en una pared y veo mi disfraz de borracho en una poza de agua.
El disparo rompió el silencio sepulcral que inundaba la calle, esa era mi señal para entrar en escena, doblo la esquina y veo al objetivo en el suelo, muerto por un disparo, y a mi compañera a su lado fingiendo ser un cadáver.
Recojo las armas y el dinero del suelo. Miro hacia el diente de oro del objetivo: -Lo siento Pedro Navajas, ya no eres útil al nuevo orden reptiliano-.
Me alejo.
♪ La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ♫.

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